AL QUE ESCRIBE le sobra corazón
porque está vivo,
quiere en su viveza decir
que es ahora el momento y
lo escribe.
EL QUE JUZGA lo escrito
está al otro lado del cristal,
es capaz de ver pero no toca,
puede sentir pero no huele,
Y constata que juzga y sella.
UNO escribe
OTRO juzga,
Uno derrocha el tiempo atinando pensamientos,
Otro constata su número de cuenta bancaria
para que le ingresen el dinero de las dietas
en ella.
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